Hacia dónde va la sanidad pública balear?

¿HACIA DÓNDE VA LA SANIDAD PÚBLICA BALEAR?

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Después de más de 20 años de la entrada en vigor de la Ley General de Sanidad, (impulsada con mucho acierto por parte del ex ministro de Sanidad Ernest Lluch, durante el primer gobierno de Felipe González) es muy triste comprobar como determinados aspectos de la ley nunca han entrado en vigor, porque nunca han gozado del interés suficiente por parte de las diferentes administraciones estatales y autonómicas.

El interés de las sucesivas administraciones se ha centrado en el objetivo de dar entrada a la iniciativa privada y privatizar las partes más rentables del Sistema Nacional de Salud y actualmente están a punto de conseguirlo. La estrategia ha sido diseñada para que se pudiera ir avanzando sin un gran rechazo social, de la opinión pública, los sindicatos o de las diferentes fuerzas de izquierda.

Pese al empeoramiento de las condiciones laborales en la Sanidad Pública, la mayoría de los sindicatos representativos, han mantenido una buena relación con los sucesivos gobiernos.

Por otro lado en la última década, los Centros y los Hospitales Públicos no han recibido los presupuestos necesarios para un buen funcionamiento y un correcto mantenimiento. Tampoco el personal ha visto un incremento salarial paralelo al aumento de responsabilidades, dedicación y cargas de trabajo que se le han impuesto.

Todo ello ha supuesto un lento pero progresivo desmantelamiento de determinadas áreas y espacios de la sanidad pública, minando la confianza de mucha gente en el Servicio Público y sus profesionales, haciendo peligrar la calidad de la asistencia y rompiendo la equidad en el acceso a los servicios.

Cuando entre en funcionamiento el nuevo Hospital de Referencia de la Sanidad Pública Balear en Son Espases, ya no podremos hablar de un Hospital Público, tal y como lo conocemos hasta ahora, entre otros motivos porque la gestión del nuevo hospital será cedida a una empresa privada mediante una concesión. Es decir la asistencia sanitaria pública se prestará en un Hospital con ánimo de lucro.

El edificio del Hospital de Son Dureta, probablemente será reconvertido en Centro Sociosanitario y reformado por capital y empresas privadas, que podrán optar a su explotación en régimen de concesión y condiciones similares a las del nuevo Hospital de Son Espases.

- Mecanismos para la privatización de la Sanidad Pública

La entrada de capital privado y empresas con ánimo de lucro dentro de la Sanidad Pública, se inició hace mucho tiempo; se ha llevado y se lleva adelante de forma sutil y con diversos mecanismos:

  • Informe Abril Martorell; Recomendaciones para abrir el sector al mercado. Separar la financiación de la provisión del servicio. Su objetivo era implantar las bases para la entrada de empresas privadas. Introdujo la competencia entre proveedores de servicios públicos en detrimento de la necesaria colaboración y a la vez de éstos con los privados. Es decir introdujo la ley del mercado dentro del sistema sanitario.
  • Externalizaciones y conciertos con entidades privadas; Para disminuir las listas de espera, para realizar servicios de limpieza o mantenimiento de instalaciones y edificios.
  • Ley 15/97 sobre Nuevas Formas de Gestión; Dispone que la gestión y la administración de los Centros y Servicios Sanitarios y Sociosanitarios, podrá realizarse de forma directa o indirecta a través de cualquier entidad de naturaleza o titularidad pública admitida en derecho, Fundaciones, Sociedades Estatales, Empresas Públicas y Consorcios, que tendrán personalidad jurídica propia y se regirán por el derecho privado.

Es decir que la prestación y gestión de los servicios sanitarios y sociosanitarios podrá realizarse además de con medios propios, con acuerdos, convenios o contratos con personas o entidades públicas o privadas.

El objetivo de las nuevas formas de gestión y prestación de asistencia, no es ganar en eficiencia, sino eludir los controles que el derecho administrativo prevé en interés de la ciudadanía, por lo que se lleva adelante con dinero público.

Pero además permite que el capítulo de personal disminuya para que los trabajadores y trabajadoras de estas empresas no se rijan por los Estatutos de Personal Sanitario o la Ley de la Función Pública. En definitiva, menos control de los fondos públicos, menos personal y unas condiciones laborales más precarias y flexibles.

  • Reglamento por el que se rigen las Nuevas Formas de Gestión; (art.12). (RD 29/2000, de 14 de Enero) establece para ellas la plena capacidad para desarrollar sus propias estructuras organizativas, gestionar con plena autonomía su tesorería, su patrimonio, sus recursos económicos y humanos (Art.12) .

También posibilita que puedan recibir donaciones, legados y cualesquiera otras aportaciones públicas o privadas.

Con dinero público se pueden adquirir bienes a título privado y también se pueden volver a vender, con lo cual se abre un riesgo evidente de descapitalización progresiva del Sistema sanitario Público.

  • Concesiones de Obra Pública, con Iniciativas de Financiación Privada; (conocido en Inglés con las siglas PFI) Esta fórmula, utilizada para financiar el futuro Hospital de Son Espases, permite a las empresas privadas-constructoras, bancos y fondos de capital de riesgo-realizar la construcción y explotación temporal de hospitales, que en nuestro caso (Hospital de Son Espases ) el compromiso alcanza los 30 años y, previo acuerdo con el Gobierno Balear, la concesión podrá ser prorrogada.

Un gran salto cualitativo muy importante en la privatización del Servicio Público, ya que habrá ánimo de lucro y las empresas adjudicatarias dispondrán del hospital para gestionarlos y explotarlos mientras dure la concesión.

Todos los riesgos son para la Administración pública porque, en caso de quiebra económica o fracaso desde el punto de vista de la eficacia sanitaria, el IB-Salut se verá obligado a cubrir las deudas y préstamos adquiridos por las empresas concesionarias en el plazo de los 30 años que debe durar la concesión.

Se recurre a esta modalidad de financiación (PFI), cediendo gratuitamente los terrenos a las empresas constructoras, se defiende desde la Administración por la imposibilidad que dicen que tienen las administraciones públicas para endeudarse si quieren cumplir con los Planes de Estabilidad presupuestaria.

Pero ya se ha demostrado en otros casos que esta modalidad de construcción de Hospitales sale mucho más cara y deja hipotecados los futuros presupuestos públicos.

- Las consecuencias sanitarias del Hospital de Son Espases

El déficit de camas hospitalarias se mantendrá.

Se podrán realizar derivaciones de determinadas patologías complejas hacia los demás Hospitales Públicos.

Se podrá hacer una cierta selección adversa de pacientes y orientar su cartera de servicios hacia una medicina curativa, dependiendo de alta tecnología y que proporcionará más beneficios económicos.

La financiación se obtendrá de las grandes cantidades que en concepto de canon aportará la Administración de sus presupuestos públicos durante los próximos 30 años. Un dinero sobre el que el IB-Salut perderá el poder de gestión y control.

Una parte muy importante del personal dependerá directamente de las diferentes empresas concesionarias que explota el nuevo hospital, se regirán por el derecho privado y sus condiciones laborales serán más precarias que en Son Dureta.

- La política sanitaria

Las entidades financieras y las grandes empresas constructoras que invierten grandes cantidades de dinero en la construcción de Son Espases, lo hacen porque hay muy buenas perspectivas de negocio. En un tiempo record obtendrán grandes beneficios económicos y esto casa muy mal con el objetivo de la Administración, de orientar los servicios sanitarios públicos en base a las necesidades de salud de la población.

El nuevo Hospital de Referencia de Baleares, deberá responder a la lógica empresarial de obtener la máxima rentabilidad posible para repartir el máximo de beneficios entre los diferentes accionistas.

Esto obviamente afecta la calidad de asistencia de todos los servicios sanitarios controlados por las empresas privadas.

La Administración pública, no dispondrá de información directa sobre buena parte de la marcha y desarrollo de los servicios sanitarios, simplemente por falta de interés de las empresas propietarias.

La información sanitaria global, cada vez más importante, se puede ver gravemente alterada o utilizada en beneficio de las empresas privadas que la controlarán.

Los ejes sobre los que durante muchos años se ha asentado el Sistema Nacional de Salud, la promoción y la prevención, se pueden ver desplazados, porque lo que resulta más rentable económicamente no es la medicina preventiva, sino la medicina curativa, gran consumidora de tecnología y fármacos.

Guillem Ramis
12 de Junio de 2009

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